Ahora, los aforos

La armonización normativa, en el sector del ocio nocturno, se hace cada vez más imprescindible.
La capacidad normativa de las Comunidades Autónomas y de los Ayuntamientos en sus respectivos territorios ocasiona situaciones que no deberían darse ni permitirse, en un estado que preconiza la igualdad de todos sus ciudadanos y organizaciones ante la ley.
Esta diversidad normativa ocasiona agravios comparativos entre empresarios, según su situación geográfica dentro de España. La actuación, tanto de aplicación como de normativa sobre los espectáculos, está creando situaciones de injusticia. En la actualidad determinadas actuaciones sobre los aforos en locales de ocio nocturno está generando un ataque frontal a una actividad ya sumida en una situación límite.
El aforo de los locales viene determinada por dos factores sustanciales. La capacidad viene deducida por los metros y la estructura interna de los locales, y por las medidas de seguridad y evacuación de ese local. Intentar modificar esta situación con normas que desatiendan estos parámetros, para sustituirlas por otras que permitan una interpretación subjetiva, deparará en situaciones de riesgo y contravendrán las reglas con las que se han realizado inversiones y soportando riesgos por acomodarse a la legalidad.
Situaciones inverosímiles y de signo contrapuesto se plantean en la actualidad. En la Comunidad de Madrid se solicita por los empresarios, y con razón, la revisión y la actualización de sus aforos ya que capacidades calculadas en otros momentos, en los que el cálculo por metro cuadrado no era la actual, ni tampoco existían los medios preventivos de seguridad que existen hoy, no se ajustan a la a la realidad normativa.

La administración no está por esa actualización. Esta negativa es síntoma de una cerrazón incomprensible de unas administraciones que, lejos de actuar de forma justa y actual, pretenden, tal vez, salvaguardarse de errores por ellas mismas cometidos.
Por el contrario el Consell de Ibiza pretende, según noticias (Diario de Ibiza 4-01-2014), normativizar las capacidades de los locales de espectáculos de forma que se regularicen determinados locales, incluso los ilegales, con interpretaciones fuera de estos parámetros que garantizan la seguridad de los ciudadanos. Pretensión, al parecer, sin respetar, siquiera, los aforos establecidos en las licencias municipales.
Es el momento que alguien ponga freno a estas disparidades y se racionalice y normalice la normativa de forma que todos los ciudadanos y sus empresas tengan unas reglas de juego como mínimo similares y que no creen situaciones de agravios comparativos entre iguales.

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